¿Conoce la enfermedad de Alzheimer? Conózcala.

La enfermedad de Alzheimer está más cerca de lo que imaginamos.

Terminos y Condiciones del estudio MOPEAD
Lea esta información detenidamente antes de aceptar participar en este estudio. Cualquier información introducida solo se conservará en nuestro sistema si acepta los términos y condiciones para poder participar en el estudio. Si hace clic en el botón "términos y condiciones", reconoce que ha leído esta información y acepta participar en el estudio bajo las siguientes condiciones.
 

1. Introducción:

La frecuencia de la enfermedad de Alzheimer está aumentando debido al envejecimiento de la población. En muchos casos, esta enfermedad solo se diagnostica en etapas tardías. Sin embargo, en la historia natural de esta enfermedad, antes de que aparezca la demencia, se puede detectar una etapa de deterioro cognitivo leve (pérdida leve de memoria y deterioro de otras funciones mentales) que se puede detectar con pruebas cognitivas.
 

2. Objetivos de este proyecto de investigación

El objetivo de este estudio es investigar formas innovadoras de detectar individuos en etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer que aún no han sido diagnosticados. Más específicamente, vamos a probar la utilidad de las pruebas cognitivas en línea para la detección temprana de esta enfermedad.
 

3. ¿Quién puede participar en este proyecto?

Cualquier persona entre 65 y 85 años de edad que no tenga un diagnóstico previo de la enfermedad de Alzheimer o cualquier otro tipo de trastorno cognitivo. Aproximadamente 500 personas participarán plenamente en este estudio en 5 países.
 

4. Riesgos y beneficios de participar en este proyecto.

No existen riesgos específicos para su salud, aunque algunas personas pueden experimentar estrés o ansiedad al realizar una prueba cognitiva. En caso de que tenga un deterioro cognitivo no diagnosticado, esto podría detectarse con su participación en este estudio.
 

5. Participación voluntaria

La participación en este estudio es completamente voluntaria. Aunque inicialmente haya dado su consentimiento para participar, puede retirar su consentimiento o abandonar el estudio en cualquier momento.
 

6. ¿Qué se me pedirá que haga?

Si acepta participar, se le pedirá que proporcione información demográfica, como edad, sexo, país, distancia de la clínica de memoria a su ubicación y años de educación. También se le pedirá que complete dos pruebas cognitivas en línea. Estas pruebas se usan para medir su memoria y tardará aproximadamente 20 minutos en completarlas. Proporcione toda la información lo más veraz y precisa posible.
 

7. ¿Qué pasa después?

Si los resultados de su prueba sugirieran que puede haber un deterioro cognitivo, es posible que se le invite a visitar Clínica de Memoria de Fundació ACE para realizar una evaluación diagnóstica completa. La Clínica de la memoria le proporcionará un consentimiento informado, que es necesario firmar para continuar con el estudio, y todos los detalles necesarios para comprender cuáles serán los siguientes pasos.
En el caso que no sea posible visitar la Clínica de Memoria de Fundació ACE, se le proporcionará un documento imprimible que recomienda una evaluación diagnóstica completa. Puede hablar esto con su médico de atención primaria.
Es muy importante que sepa que esta prueba en línea no permite hacer un diagnóstico. Ésta es solo una prueba de cribaje que trata de detectar individuos que pueden tener un deterioro cognitivo. Sin embargo, tal sospecha solo puede confirmarse o descartarse con una evaluación diagnóstica completa en un centro médico.
Su participación en este estudio no implica necesariamente que deba visitar un centro médico, incluso si se lo recomendamos. Puede decidir libremente si desea completar una evaluación de diagnóstico o no.
 

8. Confidencialidad

Cualquier información obtenida en este sitio web será almacenada anónimamente en el sistema. No guardaremos ninguna información de contacto ni datos que puedan usarse para identificarlo como individuo. Esta información solo se usará para el propósito de este proyecto de investigación. En cualquier tipo de informe que publiquemos, no incluiremos ninguna información que permita identificarlo como individuo. Sus datos se almacenarán electrónicamente con un identificador único cifrado y solo el equipo de investigación tendrá acceso a los registros. Sin embargo, sus registros pueden ser revisados para fines de auditoría por personal autorizado que estará obligado por las mismas disposiciones de confidencialidad o por el personal de organismos reguladores gubernamentales. Sólo se le puede contactar por teléfono o correo electrónico para programar una visita a un centro médico si ha decidido proporcionar esta información, que se manejará en un sistema separado.
Algunos de los datos solicitados (edad, sexo, años de educación y resultados de pruebas cognitivas) pueden compartirse anónimamente con Cambridge Cognition Ltd para utilizar sus pruebas cognitivas en línea y obtener una pre evaluación cognitiva.
Usted tendrá derecho a acceder a sus datos en cualquier momento, rectificarlos o pedir que sean eliminados si así lo desea. También puede solicitar que se le informe sobre quién tiene acceso a sus datos. Para ese propósito, vea la sección 11.
 

9. ¿Me pagarán por mi participación?

No recibirá ninguna cantidad de dinero por su participación en el estudio.
 

10. ¿Este estudio ha sido aprobado por alguna organización reguladora?

Este estudio ha sido aprobado por el Comité Ético de Investigación Cínica del Hospital Clínic de Barcelona.
 

11. ¿A quién debo contactar para preguntas sobre el estudio?

Para obtener más información sobre el estudio, los procedimientos del estudio, sobre sus derechos o sobre quejas, comuníquese con el personal del estudio en el siguiente correo electrónico: mopead@fundacioace.org

Estudio de Alzheimer

Introducción

La enfermedad de Alzheimer es la forma más frecuente de demencia. Se trata de una enfermedad del cerebro que progresivamente va alterando la memoria, el pensamiento, la conducta y la emoción (funciones cognitivas). Es la causa principal de incapacidad y dependencia.

La edad es el principal factor de riesgo para desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Desgraciadamente en muchos casos esta enfermedad se diagnostica demasiado tarde cuando los síntomas ya han aparecido y la situación ha empeorado.

Sin embargo, gracias a la ayuda de una serie de tests adaptados, es posible detectar los síntomas iniciales de la enfermedad, como es el deterioro cognitivo leve (una ligera pérdida de memoria y un deterioro de las funciones mentales).

La detección precoz permite tanto a las personas diagnosticadas como a sus cuidadores afrontar adecuadamente la enfermedad y poder disfrutar lo más pronto posible de los tratamientos médicos y soporte disponibles.

El objetivo de este proyecto de investigación

La detección precoz es un aspecto clave en el curso de la enfermedad. Es por eso que este proyecto pretende investigar formas innovadoras para identificar aquellas personas que se encuentren en una etapa muy inicial de la enfermedad de Alzheimer y todavía no hayan sido diagnosticadas.

Estos tests cognitivos on-line son una de las cuatro estrategias que estamos estudiando para identificar la mejor forma de detectar personas que tengan un deterioro cognitivo leve.

Por favor, tenga en cuenta que estos tests sólo son una prueba de cribaje, que pretende identificar aquellas personas que puedan tener un deterioro cognitivo.

No se trata de una herramienta diagnóstica. El deterioro cognitivo sólo se puede confirmar o descartar mediante une evaluación diagnóstica completa en un centro médico.

Riesgos y beneficios de participar en este estudio

No hay ningún riesgo específico para su salud, aunque algunas personas pueden estresarse o inquietarse durante la realización del test cognitivo.

En caso de que, con su participación en estos tests cognitivos, viéramos que pudiera ser que usted tuviera un deterioro cognitivo, le ofreceríamos la posibilidad de realizarse un diagnóstico completo para confirmar o descartar la sospecha de un deterioro cognitivo inicial. En el caso de que se confirmara, usted tendría a su disposición el soporte y ayuda necesarios para poder afrontar el diagnóstico.

Who can participate in this project?

¿Quién puede participar en este proyecto?

Cualquier persona de 65 a 85 años que no haya sido previamente diagnosticada de enfermedad de Alzheimer ni de ningún otro tipo de trastorno cognitivo.

Nuestra intención es la de conseguir 500 personas que participen de forma simultánea en este estudio en 5 países.

Requisitos técnicos

Para poder participar en este estudio es necesario disponer de un ordenador de escritorio, un portátil o una tablet. Los teléfonos inteligentes (Smartphones) no son adecuados para este estudio.

Participación voluntaria

La participación en este estudio es completamente voluntaria y será necesario que usted dé su consentimiento para poder participar.

Incluso tras haber dado su consentimiento, usted podrá retirarse del estudio en cualquier momento

¿Recibiré alguna compensación económica por participar en el estudio?

No recibirá ninguna compensación económica por su participación en el estudio.

Los tests on-line son gratuitos y si una vez realizados los tests, se le ofreciera realizarse un diagnóstico dentro del contexto de este estudio, éste también sería gratuito

¿Qué me pedirán que haga?

Si usted está de acuerdo en participar en el estudio, le pediremos que proporcione información de datos demográficos, como sexo, edad, nivel de estudios y algunos datos adicionales sobre su historial médico como, por ejemplo, enfermedades que padece o que ha padecido en el pasado.

Le pediremos que complete dos pruebas cognitivas on-line. Estas dos pruebas se utilizan para saber cómo está su memoria y tienen una duración aproximada de 20 minutos.

¿Qué pasará a continuación?

Si los resultados obtenidos en la prueba hacen sospechar que puede haber un deterioro cognitivo, le invitaremos a que visite una Clínica de Memoria asociada al estudio para realizar una evaluación diagnóstica completa. Esto es completamente opcional y usted puede decidir si quiere o no someterse a pruebas adicionales.

Si usted reside fuera del área de influencia de la Clínica de Memoria, le facilitaremos un documento, que podrá imprimir, en el que le recomendamos realizarse una evaluación diagnóstica completa. Usted puede consultarlo con su médico de atención primaria.

Usted es libre de decidir si quiere visitar un centro médico para hacerse una evaluación diagnóstica completa.

¿Este estudio ha sido aprobado por un organismo regulador?

Este estudio ha sido aprobado por:

Comité Ético de Investigación Clínica del Hospital Clínic de Barcelona

Fundació Clínic per a la Recerca Biomèdica

C/Rosellón, 149-153

08036 Barcelona

Tel.: (93) 227 57 86

E-Mail: fclinic@clinic.ub.es

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Comprenda los riesgos y beneficios de participar

Realice las pruebas

 

Le pediremos que responda algunas preguntas y realice una serie de pruebas

Obtenga los resultados

 

Le informaremos acerca de los resultados de sus pruebas y le entregaremos un informe de MOPEAD.

La ciencia continúa avanzando

 

Los científicos utilizarán sus datos para lograr avances en investigación médica y tratamientos

¿Quién dirige el estudio?

Merce Boada, MD,PhD,Fundadora y Directora medica de fundacio Ace

MD, PhD, Fundadora y Directora médica de Fundació ACE

Bengt Winblad, Professor, Center for Alzheimer Research, Karolinska Institutet

Profesor del Centro de Investigación en Alzheimer del Instituto Karolinska

Frank Jessen, doctor en medicina, profesor en el Hospital Universitario de Colonia

Profesor Frank Jessen, doctor en medicina, profesor en el Hospital Universitario de Colonia

Dr.Pieter Jelle Visser, doctor en medicina y profesor asociado en el centro médico universitario de Ámsterdam

Doctor en medicina y profesor asociado en el centro médico universitario de Ámsterdam

Milica Gregoric Kramberger, Assoc.Prof,MD,PhD,Center for Cognitive Impairments,Division of Neurology,UMC Ljubljana

Doctora en medicina, profesora asociada y directora médica del centro de trastornos cognitivos del departamento de neurología del centro médico universitario de Ljubljana.

FAQs

Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es, en la actualidad, la causa más habitual de demencia y, según los datos del Ministerio de Sanidad, en España hay 800.000 personas diagnosticadas de Alzheimer.

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta progresivamente a la memoria y otras funciones cognitivas, y que interfiere gradualmente con la capacidad de gestionar las cosas del día a día. Se cree que existen tanto factores ambientales como genéticos que influyen en el desarrollo del Alzheimer. El riesgo de desarrollar Alzheimer aumenta con la edad.

El Alzheimer fue descrito por primera vez por el psiquiatra y neurólogo alemán Alois Alzheimer en 1906, por lo que esta enfermedad lleva su nombre. Generalmente se diagnostica en personas mayores de 65 años, aunque cada vez hay más personas jóvenes a las que se diagnostica la enfermedad de Alzheimer, por lo que se puede hablar de dos grupos o categorías: enfermedad de Alzheimer precoz (afecta a personas de menos de 65 años) y enfermedad de Alzheimer tardía (afecta a personas de más de 65 años).

A día de hoy, todavía no se conocen las causas de la enfermedad de Alzheimer.

 

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se desarrolla de forma progresiva. La velocidad a la que se produce el deterioro puede variar de una persona a otra. En promedio, pasan 10 años desde el diagnóstico de la demencia hasta que la persona muere (este periodo se llama frecuentemente “periodo de supervivencia”). Sin embargo, esto puede variar considerablemente. La progresión puede ser más rápida o más lenta. No hay una regla general.

En la actualidad se está intentando diagnosticar la enfermedad en etapas más iniciales para conseguir aumentar el periodo de supervivencia. Un diagnóstico precoz permite empezar el tratamiento en una fase más inicial en la que es mucho más probable obtener un mayor beneficio terapéutico. El diagnóstico precoz también permite a la persona buscar soporte adecuado, si lo necesita, permite entender los problemas que ha estado teniendo y permite a aquellas personas que lo deseen empezar a pensar en el tipo de soporte que podrían llegar a necesitar.

Los signos de la enfermedad de Alzheimer se pueden detectar en el cerebro muchos años antes de que puedan aparecer los síntomas. Se trata de la llamada “fase preclínica” de la enfermedad de Alzheimer. A veces los síntomas son tan sutiles que la única persona que se da cuenta de los síntomas es el/la propio/a paciente, incluso su médico puede tener dificultades para identificarlos con las pruebas usuales (en estos casos, la persona experimenta lo que se llama “deterioro cognitivo subjetivo”).

Pueden aparecer síntomas menores como ligeros problemas de memoria o lenguaje, disminución del rendimiento laboral, apatía, aislamiento social y errores menores de juicio, etc., aunque la persona es todavía capaz de funcionar de forma autónoma.

Es la propia persona o su familia quien normalmente reconoce estos síntomas, los cuales puede confirmar el médico durante una visita. Es lo que se conoce como un “deterioro cognitivo leve” (MCI), que puede desembocar o no en una demencia. En los últimos años, ha sido posible identificar personas que tienen un determinado tipo de deterioro cognitivo leve, el cual en la mayoría de casos finalmente desemboca en una demencia tipo Alzheimer. Esta demencia se conoce como “Enfermedad de Alzheimer prodrómica”. Cuando los síntomas de deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer prodrómica empeoran y, como consecuencia, la persona necesita ayuda para realizar las actividades de la vida diaria, podemos afirmar que la persona tiene demencia. Sin embargo, es siempre importante consultar con un médico ya que en algunos casos podría existir otra explicación para estas dificultades (ver la sección sobre los síntomas).

La demencia, a su vez, se clasifica en leve, moderada o severa.

Podemos dividir las opciones de tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en 2 grupos diferentes: intervenciones farmacológicas y no farmacológicas.

Hay diversos fármacos disponibles, fundamentalmente para el tratamiento de la demencia tipo Alzheimer.

El objetivo de estos fármacos es el de ralentizar (provisionalmente), estabilizar o disminuir los síntomas. Los fármacos no modifican el pronóstico ni cambian el curso de la enfermedad. Sólo los puede prescribir un médico especialista de acuerdo con el perfil clínico del paciente y en función de la fase de la enfermedad.

  • Los inhibidores de la colinesterasa (galantamina o rivastigmina) se prescriben en los casos de demencia por enfermedad de Alzheimer leve. Se utilizan principalmente para el tratamiento sintomático a largo plazo sin que tengan una actividad demostrada sobre el curso de la enfermedad.
  • La Memantina (un inhibidor del receptor glutaminérgico) se prescribe en los casos de demencia por enfermedad de Alzheimer moderada o severa. Puede mejorar o estabilizar la cognición, las actividades de la vida cotidiana, el funcionamiento global y la conducta o el comportamiento.

Se han puesto en práctica algunas intervenciones no farmacológicas para mejorar los síntomas y la calidad de vida de las personas que tienen la enfermedad de Alzheimer.

Por ejemplo, se ha visto en diferentes estudios que el soporte psicológico a personas con demencia y cuidadores, la estimulación cognitiva o el ejercicio físico resultaban de utilidad en estos casos.

Hay muchas líneas de investigación en la enfermedad de Alzheimer que pretende mejorar los diferentes aspectos de la enfermedad y que están relacionadas con la prevención, el diagnóstico, tratamientos con medicamentos y diferentes tipos de terapias no farmacológicas, por ejemplo ejercicio físico, intervenciones psicosociales (terapias no farmacológicas) y estimulación cognitiva. Por ejemplo, actualmente la investigación está orientada a la búsqueda de tratamientos que puedan frenar la progresión de la enfermedad y también a encontrar métodos de diagnóstico precoz cuando todavía no hay síntomas o muy pocos síntomas, así como también estrategias de prevención y procedimientos de comunicación para transmitir el diagnóstico de la enfermedad. Esta investigación esperamos que pueda contribuir a mejorar la relación médico/paciente así como también mejorar la salud mental y el bienestar emocional de los pacientes y sus familiares antes y después del diagnóstico, etc.

En general, la demencia provocada por la enfermedad de Alzheimer (que es frecuentemente llamada demencia tipo Alzheimer) no suele aparecer antes de los 65 años. Se trata de una enfermedad típicamente asociada con personas de edad avanzada, y es relativamente poco frecuente en personas jóvenes, excepto en algunos casos en los que hay un componente genético muy marcado, que hace que la enfermedad aparezca mucho antes de lo que suele aparecer. Dado que hay muchas explicaciones posibles para los síntomas, cada persona debería ser evaluada de forma individual. Si usted piensa que tiene síntomas que podrían ser un signo de demencia, le recomendamos que lo consulte con su médico (p. ej. médico de atención primaria o de cabecera).

Demencia senil no es un término adecuado desde un punto de vista científico, sin embargo se ha utilizado muchas veces en el pasado para describir la demencia en las personas de edad avanzada. La demencia es un síndrome (un conjunto de signos y síntomas, que aparecen conjuntamente y que son característicos de una enfermedad en concreto, que en este caso es la demencia). Los síntomas de la demencia (p. ej. pérdida de memoria, problemas de razonamiento, resolución de problemas o lenguaje) están provocados por trastornos que dañan el cerebro y que pueden provocar una pérdida de la independencia y la necesidad de cuidados y soporte.

La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia en edad adulta. Generalmente afecta a personas de más de 65 años.

Aparte de la enfermedad de Alzheimer hay otras causas de demencia, como la demencia por cuerpos de Lewi y la demencia frontotemporal (más frecuente en personas jóvenes) o la demencia vascular en la que los síntomas son diferentes. Hay personas que también pueden presentar una demencia mixta (p. ej. enfermedad de Alzheimer y demencia vascular).

Estudio MOPEAD

Las personas que participan en el estudio deberán completar una serie de pruebas cognitivas para evaluar sus funciones cognitivas, especialmente la memoria. El valor de estas pruebas ha sido reconocido por expertos en el campo de los trastornos cognitivos.

Usted recibirá sus resultados de forma inmediata después de la prueba.

Después de haber realizado el test online, usted será informado sobre su rendimiento y recibirá recomendaciones personalizadas sobre la dieta y estilo de vida y sobre si es necesario que usted asista a la consulta con su médico.

Herencia Genética

La enfermedad de Alzheimer tiene un componente hereditario muy bajo: sólo un 1% de todos los casos de esta enfermedad son hereditarios. En estos casos, al menos un progenitor y dos o más miembros de la familia tienen la misma mutación genética (un cambio en la secuencia de nuestro ADN). Si se sabe que una persona tiene una mutación familiar relacionada con enfermedad de Alzheimer hereditaria, es posible realizar un diagnóstico incluso antes de la aparición de los síntomas. Además, la enfermedad aparece en personas con un componente hereditarios más pronto de lo habitual (a menudo cuando la persona tiene entre 30 y 40 años).

No se debe confundir la herencia con la genética: las mutaciones genéticas hereditarias están predeterminadas desde el momento de la concepción (eso quiere decir que la persona ya ha nacido con ellas). Aparte de los casos hereditarios de la enfermedad de Alzheimer, hay otros genes compartidos con otros miembros de la familia y un pequeño número de ellos se pueden considerar como “genes de riesgo” por el hecho de que determinan si una persona desarrollará la enfermedad de Alzheimer en algún momento en la vida. Estos genes son responsables de los casos más esporádicos pero la aparición de la enfermedad después de los 65 años depende de la interacción entre estos “genes de riesgo”, los factores ambientales y el estilo de vida.

Síntomas

Hay una variedad de síntomas asociados con la enfermedad de Alzheimer, como por ejemplo: la pérdida de memoria, dificultades en el lenguaje, confusión, desorientación espacial, dificultad para hacer las actividades de la vida cotidiana, problemas para planificar, cambios conductuales y cambios en el humor y la capacidad de tomar decisiones.

Hay signos y síntomas de alerta, pero en última instancia será necesario que un especialista realice un diagnóstico médico, ya que podrían haber otras causas que expliquen los síntomas, incluyendo problemas médicos que se pueden tratar como por ejemplo estrés, burnout, depresión, interacciones con fármacos, problemas de tiroides, problemas con el alcohol, o ciertas deficiencias vitamínicas.

Es por eso necesario que un médico evalúe a cada paciente de forma individualizada mediante una exploración física y neuropsicológica adecuada y solicite también, generalmente este es el caso, otras pruebas específicas como escáneres cerebrales o analíticas para valorar los síntomas en el contexto de la historia médica de cada persona.

No hay una regla de oro. Las pérdidas de memoria se producen en edades avanzadas. Un empeoramiento reciente y/o progresivo de la memoria que altere la vida cotidiana o el rendimiento laboral podría evidenciar un riesgo más elevado de padecer una enfermedad neurodegenerativa. En estos casos, la memoria reciente está más alterada que los recuerdos del pasado. De la misma forma, dado que hay muchas excepciones a esta regla, se recomienda que en caso de duda consulte a su médico.

Otros síntomas de la enfermedad, como por ejemplo equivocarse con la fecha y la hora, o tener problemas para planificarse, pueden aparecer de vez en cuando, especialmente a medida que envejecemos, pero es diferente que estos problemas se presenten de forma ocasional a que se presenten de forma habitual interfiriendo con el día a día. Por ejemplo, no encontrar la palabra que quiere decir en una conversación u olvidar pagar un recibo de forma ocasional, es diferente a tener dificultades para seguir una conversación o para gestionar las finanzas domésticas (cuando antes eso no era un problema). En estos casos se recomienda que su médico le realice un seguimiento.

Prevención

Llevar un tipo de vida activa a nivel físico y cognitivo puede ayudar a retrasar o ralentizar la aparición de la enfermedad de Alzheimer. Es recomendable practicar deporte de forma moderada regularmente, hacer una dieta mediterránea y mantenerse activo a nivel intelectual (p. ej. leer, tener aficiones estimulantes desde el punto de vista cognitivo, etc.). También le recomendamos que controle los factores de riesgo cardiovascular o cerebrovascular como la hipertensión, diabetes, sobrepeso, sedentarismo, etc., que siga la medicación que le haya recomendado su médico, tenga un estilo de vida saludable y que evite el tabaco.

Se recomienda seguir una dieta que disminuya el riesgo de padecer problemas cardiacos o de desarrollar una diabetes, como las dietas bajas en grasa y colesterol. Es importante evitar el sobrepeso y disfrutar de una buena salud física y mental. Se ha demostrado, por ejemplo, que las personas que tienen obesidad en la edad madura tienen el doble de probabilidad de padecer una demencia de aparición tardía. Las personas con niveles altos de colesterol e hipertensión tienen 6 veces más probabilidades de padecer demencia que las personas con niveles dentro de la normalidad. Se recomienda llevar un estilo de vida que incluya una dieta variada y saludable, en lugar de hacer regímenes de corta duración. De acuerdo con la evidencia científica, adoptar una dieta mediterránea y comer con moderación puede contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Es importante disminuir los alimentos con un contenido elevado de grasas y colesterol. Numerosos estudios han demostrado que el consumo de cantidades importantes de grasas saturadas y colesterol puede producir arterioesclerosis y esto está asociado con un riesgo aumentado de desarrollar una enfermedad de Alzheimer. De igual forma, el “colesterol bueno”, o HDL, puede ayudar a proteger las neuronas. Es por eso que se recomienda el consumo de grasas mono insaturadas y poliinsaturadas, como por ejemplo el aceite de oliva o el aceite de maíz. También es preferible cocinar utilizando el horno o el grill en lugar de freír.

En general, las frutas de color rojo oscuro y las verduras tienen los niveles más altos de antioxidantes. Las verduras que más tienen son: las espinacas, los brotes de alfalfa, el brócoli, la remolacha, el pimiento verde, la cebolla, el maíz, las berenjenas, las coles de Bruselas y el repollo. Entre las frutas con un nivel de antioxidantes más elevado encontramos: las ciruelas, las pasas, las moras, las fresas, las frambuesas, las naranjas, la uva negra, las cerezas y los arándanos.

El pescado de agua fría, como el mero, caballa, salmón, trucha o atún, contiene ácidos grasos omega-3, que son beneficiosos para frenar la neurodegeneración.

Algunas variedades de frutos secos pueden ser un componente importante de su dieta, por ejemplo las almendras y las nueces son una buena fuente de vitamina E, que es un antioxidante.

Las vitaminas pueden ser útiles. Al parecer, determinadas vitaminas, como la vitamina E, la vitamina E asociada a la vitamina C, la vitamina B12 y el ácido fólico pueden ser importantes para ayudar a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Una dieta saludable para el cerebro le ayudará a absorber mejor estas vitaminas y los elementos necesarios para que su metabolismo las utilice de forma eficiente.

Haga Click aquí si desea saber más información.

Hay numerosos ejercicios que usted puede hacer para estimular la atención, la memoria, el lenguaje y las habilidades manuales, así como también la habilidad de la escritura, el reconocimiento de caras y objetos, etc.

Estos ejercicios los puede encontrar en libros o en internet:

Por ejemplo: http://www.fundacioace.com/recursos-ejercicios-online/

Si a usted le han diagnosticado un deterioro cognitivo leve, su médico puede remitirlo o derivarlo a un centro de memoria, donde podrá recibir una atención mas especializada.

Consejos útiles

Nutrición en el envejecimiento

  • Lleve un estilo de vida saludable
  • Siempre que sea posible, practique algún tipo de ejercicio físico
  • Es muy importante beber 1 ½ -2 litros de líquido al día, incluso aunque no tenga sed.
  • Haga actividades sociales.
  • Haga actividades mentales.
  • Siga haciendo sus actividades habituales aunque le coste más que antes.
  • Evite las situaciones estresantes.
  • Mantenga un ritmo estable de descanso nocturno.
  • Tenga cuidado de su higiene personal.
  • No Fume.
  • No tome drogas.

Se sabe que hacer ejercicio físico regularmente como ir a correr, caminar, ir en bicicleta, hacer estiramientos de tonificación, nadar y bailar, puede prevenir o retardar la progresión de diversos problemas cerebrales y cardiovasculares.

Si desea saber más pulse aquí

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